En Alemania, al conducir es obligatorio llevar consigo tres documentos fundamentales: el permiso de circulación del vehículo, el certificado de la inspección técnica (como la TÜV, que garantiza que el vehículo está en condiciones seguras) y el comprobante de seguro obligatorio. Estos documentos pueden ser requeridos en cualquier control policial para verificar que el vehículo cumple con las normas legales y que está asegurado. No llevar alguno de ellos puede resultar en multas o sanciones. Por eso, siempre debes asegurarte de tener estos tres documentos cuando conduzcas.